Informática de formación inicial, después de 13 años en este ámbito, he tenido que cambiar de orientación profesional por problemas de salud.

A los 30 años, empecé activamente a buscar ayuda para los problemas de insomnio, de colon irritable, mucho cansancio, ya que se habían vuelto todos ellos crónicos.

Durante 7 años fui probando casi de todo (trabajar menos, tratamientos farmacéuticos, psicoterapia, terapias de gestión de las emociones, yoga, meditación, osteópatas, masajes, curadores (…), y aunque deseara que estos tratamientos funcionaran, no veía mejoras. Además, me empezaron a doler muchísimo las cervicales y la espalda.

Hay que decir que durante todos esos años estuve enfocando mi vida para que fuese a la vez tranquila y placentera, por un lado, respetando mi salud, y, por el otro, teniendo actividades sociales como la práctica del baile Lindy Hop (Swing) y el aprendizaje del castellano, del catalán, y de la trompeta. Fuentes de satisfacción y de encuentros inmejorables. Por desgracia, tampoco me resolvieron los problemas de salud.

En 2011, estaba muy cansada y tenía nuevos problemas de dolor (me detectaron una hernia cervical C5-C6 más varias patologías en la espalda – espalda de una persona de 70 años ¡¡¡yo, que tenía 37 años!!!!!). No podía aguantar el dolor en posición sentada, lo que conllevó, siendo informática, varias bajas laborales de larga duración.

Simultáneamente, con el tratamiento médico que me recetaron en su momento (pastillas, infiltraciones de todo tipo, operación quirúrgica de fusión de las vértebras C5-C6), mi compañero de baile, José, me sugirió que acudiera al centro de salud en el que él ejercía de homeópata. Allí descubrí un cartel “Técnica Alexander – Reeducación postural” y así, por casualidad y curiosidad, conocí a Rut, mi primera profesora.

Lo que más destaco de esta experiencia de 6 meses de clases con Rut es el hecho de descubrir que ¡sí!, que había una posición en la que podía estar erguida, ¡¡¡sin dolor!!! Empezó un proceso de mejora de manera muy lenta, gradual y estable. Así que, intuyendo el potencial de ayuda que me podía proporcionar la Técnica, decidí formarme como profesora, dándole así más intensidad al proceso de auto-ayuda.

Así mismo, me formé de 2012 a 2015 en el centro de formación  TAT (bcn) de Emi y Stuart, en Terrassa. Tres años de mejora en el conocimiento de mi cuerpo y de su conectadísima relación con mi mente.

Lo que más destaco de esta experiencia intensa de 3 años (1600 horas) de formación es la ayuda que me proporcionaron estas herramientas para no focalizar tanto en el dolor y ejercitar una actitud mental más constructiva. Al mismo tiempo que mi cuerpo recuperaba fuerzas y capacidad de descansar, me sentía más viva y protagonista en mi recuperación, tanto es así que, cuando me operaron de la hernia cervical, me recuperé muy bien y ahora ya casi no se ve la cicatriz en el cuello. 

Por supuesto, en mi camino, tuve el inmenso soporte y confianza de Rut, Emi, Stuart, mis profesores y formadores de Técnica Alexander, de Manel, mi médico especializado en el dolor – ¡el mismo que me pinchó tantas veces!-, de Dolores, mi médico rehabilitadora, de Ana, mi fisioterapeuta / osteópata, de Xavi, mi médico de cabecera, de Carme, especialista en la salud de la mujer, y, por supuesto, de mi familia y de mis amigos.

Un camino tan largo no se puede hacer sólo, y elegir bien con quien caminar es parte importante de una salida positiva.

Con mi experiencia tengo el profundo deseo de ayudar a más gente y hacer que el camino a una solución sea lo más suave posible para ellos.

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